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domingo, 19 de julio de 2026

647: "Hijos e hijas del pueblo..."

Cada día es más urgente recordar y dar a conocer los logros de aquellos hombres y mujeres, hijos e hijas del pueblo, que pusieron en marcha el sueño de una sociedad sin amos, sin clases, sin propiedades ni jefes… las colectividades libres, igualitarias, comunitarias y autogestionadas de la Revolución Social española de 1936.

viernes, 3 de julio de 2026

644: "Reunión de casapuerta..."

 

Recuerdo de chiquillo que cuando en el vecindario pasaba algo de lo que había, sí o sí, que hablar, las personas mayores -sobre todo las mujeres- se reunían en el portal del bloque. Y allí se hablaba de lo ocurrido y de lo que vendría por ocurrir. De dónde venía el asunto, a causa de qué y desde cuándo. Y sobre aquellas gastadas lozas de lo común, se analizaba a fondo la cuestión, todos sus pros y sus contras, sus porqués, sus “porquesí” y sus “porqueno”.
 
Y entonces hablaba la que sabía de largo sobre esos asuntos, la que ya los había vivido en carnes propias de una conocida, y la abuela que lo había visto ya tantas veces y de tantas maneras… Y en corros se desmenuzaban todas las posibles cosas que se podrían haber hecho y que se deberían haber hecho y, todas aquellas que aún se podrían hacer.
 
“¿Y entonces?” Preguntaba en voz alta alguna vecina a la jaleosa asamblea. Y entonces era cuando se decidía si era necesario que como comunidad hubiera que hacer algo. Y se acordaba el qué. Y quiénes se encargaban de qué y pa’ cuándo. Y en unión, se cumplía con lo acordado y luego, cuando fuera lo que fuese y pasase lo que pasara, se repartían por igual las lágrimas del vecindario ya fueran éstas de dolor o de alegría. Y las criaturas, según veíamos los semblantes de los mayores, o nos agarrábamos con pena al delantal más a mano o saltábamos de júbilo sin saber qué había pasado; pero sabiendo lo que allí pasaba de principio a fin.
 
Hoy, más que siempre, necesitamos vernos en el portal del bloque, en el local del barrio y en la plaza del pueblo… para tratar de entender lo que pasa en esta comunidad y para así entender, también, lo que le pasa al resto de los pueblos y a la humanidad…
 
Gruñido GRRR

miércoles, 29 de abril de 2026

626: "Otra economía es posible..."

 

El crecimiento del Producto Interior Bruto no es igual a riqueza, por el contrario, nos hunde más en la miseria:
+PIB=minoría+Rica=mayoría+Pobre
Lo que crece es el conflicto entre Capital y Vida…
Salgamos de sus conceptos inventados, de sus relatos disfrazados de ciencia, de sus discursos engañosos.
La vida no gira alrededor del dinero.
Otra economía es posible...

lunes, 27 de abril de 2026

La guerra, el cierre de Ormuz, la escasez de petróleo y materiales, la inflación, la recesión, el crack económico, las crisis…
¿y si el mundo se para?
Pues repartimos el empleo y producimos menos, compartimos el trabajo y consumimos menos y, ponemos la vida en el centro y disfrutamos más.
Sabemos cómo hacerlo...

martes, 29 de julio de 2025

576: "En nombre de la Justicia..."

En nombre de la Justicia...
La justicia tiene nombre largo o corto, como la igualdad de oportunidades tiene cuenta corriente de más o menos cifras, como los derechos humanos tienen color de piel más clara o más oscura… Y da igual quien la legisle, quien la ejecute y quien la imparta. No hay leyes que respetar. Hoy rige la omertá de los poderosos.
Así, hoy son criminales quienes protestan ante el genocidio en Gaza y respetables ciudadanos los que financian la barbarie.
No quedan leyes que transgredir ni humanidad a la que apelar. Tal vez, el apoyo mutuo entre apellidos cortos, pobres y de piel oscura…
Habla de Gaza. Nuestros nombres, posesiones y piel son, también, palestinas.
Gruñido GRRR

jueves, 17 de julio de 2025

568: "Las últimas rebeldes…"

Muchas personas maduras y mayores, pensionistas, son el sostén del nivel de vida de sus familias extensas.
Estas Yay@flautas mantienen hoy, también, los niveles de movilización de sus hijos/as y nietos/as… luchando por conservar y mejorar, fundamentalmente, los derechos de las generaciones futuras.
Los cuidados ideológicos de la plebe, la militancia y el compromiso familiar y comunitario, son hoy asumidas por nuestras personas mayores.
Marchas, manifestaciones, concentraciones… prácticas en desuso y en peligro de extinción.
Pero ellas ahí están. Imparables canas teñidas de razones, esperanzas y contundentes principios de apoyo mutuo.
Salvando nuestras vergüenzas como pueblo en las concentraciones de apoyo a Palestina.
Peleando, valientes, por sus/nuestras pensiones. Alejadas de la connivencia sindical que promueve planes privados de pensiones y aceptan retrasos de la edad de jubilación…
Luchando por la sanidad y educación públicas, contra los recortes, los desahucios, las estafas bancarias… contra la destrucción de nuestro entorno natural, contra el cambio climático y la mala gestión de las catástrofes naturales, contra los macro-proyectos eólicos y fotovoltaicos, las fábricas contaminantes, minas a cielo abierto y otras causas de crisis sociales y de cuidados…
Resquicio vivo del asociacionismo vecinal, del movimiento ecologista, del feminista, del movimiento antideuda, del 0,7% y de las plataformas contra el paro, la droga, las privatizaciones, las deslocalizaciones…
Garantes, hoy, del sentido asambleario, de la construcción de consensos colectivos, de la acción directa… de los principios del 15M.
Una marea osada en marcha, con sus chalecos amarillos, que sí nos representan.
A las últimas rebeldes… Gracias.
Ya nos valdría entender sus miradas y caminar a sus ritmos.
GRUÑIDO GRRR

martes, 22 de abril de 2025

"Metástasis"

 "Metástasis"

(A propósito del Día Internacional de la Madre Tierra o Día Mundial de la Salud Ambiental o...).
 
¿Dejaremos que gestionen las carencias los que despilfarraron la opulencia?, ¿Permitiríamos que el galeno que no dio importancia a los síntomas e incluso acrecentó la enfermedad con su mala praxis, sea ahora, cuando ya es inevitable, quien decida sobre el tratamiento?…
 
El agotamiento de materiales y energías fósiles nos obliga, hoy (por ayer), a cambiar nuestra forma de vida, a Decrecer, y a adaptarnos a un planeta afectado por una crisis climática, ambiental y de biodiversidad irreversibles. Lo que, en mayor o menor medida, supone un Colapso de la actual civilización industrial humana, causante -a su vez- de dichas crisis. Colapso que -aunque para algunos suene a “catastrofismo paralizante y desmovilizador”- no es menos real y preocupante que los problemas de abastecimiento, las catástrofes naturales o las guerras que padecemos.
 
Más de dos siglos de opulencia energética fósil en forma de carbón mineral, petróleo, gas y derivados con una enorme capacidad de producir fuerza de trabajo (1 barril de petróleo = 39000 horas -aprox.- de trabajo humano, Nathan J. Hagens). Opulencia energética gestionada por miles de instituciones de ámbito mundial, continental, estatal, regional, y local que, con sus políticas, no han sido capaces de evitar que dicha energía haya estado al servicio exclusivo de la generación de beneficios económicos para los Consejos de Administración de las empresas capitalistas (multinacionales, bancos, fondos de inversión, etc.).
 
Un potencial energético sobrehumano desperdiciado, crematísticamente, sin pensar en las necesidades básicas de la mayoría de la creciente población mundial y, soslayando a las generaciones futuras y sus necesidades (actualmente no están garantizadas las energías fósiles necesarias para la gestión y el mantenimiento futuro de los residuos almacenados de las centrales nucleares, hoy tramposamente consideradas energías verdes).
 
Esto, en un planeta de eficaces pero frágiles equilibrios ecosistémicos, dependientes de una biodiversidad, desde hace décadas en continua aniquilación por el capricho y avaricia del 0,01% de individuos de sólo una especie -la humana- de las 1,9 millones de especies identificadas (muchas recientemente extintas o en peligro de serlo) que han sido las garantes de la estabilidad ecológica y climática, hasta la rauda afectación por la acción humana en un período de tiempo ya definido como Antropoceno o Capitaloceno, en cualquier caso, ignominiosamente obsceno.
 
¿Realmente alguien puede pensar que las Instituciones Políticas, fundadas para estar al servicio y salvaguarda de los Mercados, son una opción fiable para gestionar el tan necesario Decrecimiento, en plena escasez energética y en una realidad determinada por una Crisis Ambiental en la que vamos superando los umbrales de seguridad de unos límites planetarios que garanticen un entorno vital seguro para la supervivencia de la especie humana? Estas Instituciones y sus discursos, sus gestos, sus cumbres climáticas, sus Agendas (20/30), sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), sus propuestas Green New Deal (GND), sus transiciones energéticas a renovables, sus economías circulares, sus ilusiones tecno-optimistas… y demás “martingalas” son mero marketing “bienqueda” y el preludio a un tardío y falso “lo hemos intentado, pero…”, previo a la implantación de formas de Ecofascismo impuestas por las clases pudientes para apropiarse de los escasos recursos y mantener su estatus y estilos de vida.
 
Y así, los estados y sus instituciones principalmente garantizarán –represivamente- su “orden público” y, según las emergencias o la conflictividad social lo requieran, gestionarán las carencias en forma de racionamientos y exiguas ayudas aceptadas por una población mundial damnificada, debilitada y, sin duda, menguante por las hambrunas, las catástrofes naturales y las guerras.
 
Ante este –muy posible- panorama, lo mejor será -para las que nos vayamos cayendo de los guindos de las clases medias, de la sociedad del bienestar, de la política institucional delegativa, de los sistemas de protección social, de la reindustrialización, del crecimiento sostenible… y demás conceptos de obsolescencia predecible- que vayamos cuestionándonos toda la propaganda que nos llega por los medios de “desinformación” públicos y privados… y empecemos, sin tapujos, a hablar e imaginar colectivamente, con nuestra gente cercana, sobre cómo organizarnos en comunidades de supervivencia, y cómo autogestionarnos nuestras propias estrategias de decrecimiento, de apoyo mutuo, de simplificación, descomplejización y de destecnologización de la vida y el trabajo… 
 
Eso sí, cuidándonos y defendiéndonos de los que, desde anteayer y, desde propuestas erróneamente posibilistas -algunas, también, desde organizaciones ecologistas y de izquierda- apuestan por transformar y mantener a un sistema económico y a su régimen político, que aún hoy, con la que está cayendo -y desde “históricos gobiernos progresistas”- desoyen, detienen y acusan de atentado a científicos que alertan de la extrema situación planetaria o, condenan a cárcel a quienes repueblan pueblos abandonados con modelos comunitarios y “botijeros”, al margen del mercado, del PIB y otros crueles inventos.
 
Sin la menor duda, y para poder tener alguna esperanza, hoy toca ser clara y contundentemente colapsista, decrecentista y, si me apuran, catastrofista ante tal metástasis por capitalismo terminal.
 
Carlos Taibo en su “Breviario de Ecología Libertaria” (2024) indica, con acierto, que a la hora de comunicar sobre todo esto “…es preferible hablar con claridad, sin ocultamientos”; señalando, a su vez, la necesidad de reflexionar “seria y puntillosamente” sobre cómo hacerlo, “con el propósito de generar una reacción positiva y escapar al ascendiente de la resignación y el miedo.” Insiste en que “Al respecto hay que hablar con calma (…) e intentando comprender las reticencias y los recelos.” 
 
Ojalá mi “ecoansiedad” me lo permitiera.
 
Gruñido GRRR

domingo, 20 de octubre de 2024

520: "Por Prescripción Facultativa..."

Tratamiento por vía lectora con contagiosos efectos secundarios colaborativos. Sus efectos positivos aumentan al compartirlo colectivamente. Eficacia garantizada desde hace milenios...
Publicado en octubre de 1902 por Piotr Kropotkin.

domingo, 13 de octubre de 2024

518: "Pantallazos..."

 

Estas maquinitas nos conectan con el pensamiento único que determina un interesado algoritmo que, entre otras aberraciones, nos desconecta y aísla de las demás personas, potenciando el frustrante y enfermizo individualismo.
Hoy parece una antigüedad el juntarse para mirarse, hablar, compartir, pensar y actuar juntas sin límites de tiempo y expresión...
Qué hacíamos antes de las pantallas¿? No recordamos que sólo así, colectivamente, desde lo comunitario, desde el apoyo mutuo, fuimos capaces -durante milenios- de sobrevivir ante necesidades y calamidades...
No olvidar la escucha, la palabra, la reflexión colectiva humana desde el interés común; urge retomar el uso del papel, del lápiz, del libro, de la lectura comprensiva más allá de los 280 caracteres...
Estas antiguallas son lo único que nos servirá si se acaban las pilas y no va el buscador ni la inteligencia artificial...
Hoy, alguien celebra el Día Internacional del Lenguaje Claro, no se si lo logré.

sábado, 15 de junio de 2024

510: "Reunión de casapuerta..."

Recuerdo de chiquillo que cuando en el vecindario pasaba algo de lo que había, sí o sí, que hablar, las personas mayores -sobre todo las mujeres- se reunían en el portal del bloque. Y allí se hablaba de lo ocurrido y de lo que vendría por ocurrir. De dónde venía el asunto, a causa de qué y desde cuándo. Y sobre aquellas gastadas lozas de lo común, se analizaba a fondo la cuestión, todos sus pros y sus contras, sus porqués y sus “porqueno”.

Y entonces hablaba la que sabía de largo sobre esos asuntos, y la que ya los había vivido en carnes propias de una conocida, y la abuela que lo había visto ya tantas veces y de tantas maneras… Y en corros se desmenuzaban todas las posibles cosas que se podrían haber hecho y que se deberían haber hecho y, todas aquellas que aún se podrían hacer.

“¿Y entonces?” Interpelaba en voz alta alguna vecina a la bulliciosa asamblea. Y entonces era cuando se decidía si era necesario que como comunidad hubiera que hacer algo. Y se acordaba el qué. Y quiénes se encargaban de qué y pa’ cuándo. Y en unión, se cumplía con lo acordado y luego, cuando fuera lo que fuese y pasase lo que pasara, se repartían por igual las lágrimas del vecindario ya fueran éstas de dolor o de alegría. Y las criaturas, según interpretábamos los semblantes de los mayores, o nos agarrábamos con pena al delantal más a mano o saltábamos de júbilo sin saber qué había pasado; pero sabiendo lo que allí pasaba de principios a fin.

Hoy, más que siempre, necesitamos vernos en el portal para tratar de entender lo que pasa en esta comunidad y para así entender, también, lo que le pasa al resto de los pueblos y a la humanidad…

Y entonces www.portaldeandalucia.org

Gruñido GRRR

Cinco años de viñetas en portaldeandalucia.org

 Hace 5 años que publiqué por primera vez una viñeta en un medio, http://portaldeandalucia.org dedicado a dar a conocer la realidad andaluza.

La dediqué a los 10 años de Coop 57 Andalucía, ahora son 15 los años que cumple tan necesaria entidad de economía transformadora!!
Gracias a Portal de Andalucía y a su magnífico elenco de colaboradores/as con cuyos artículos he aprendido tanto sobre esta tierra...

domingo, 21 de agosto de 2022

Viñeta de Gruñido GRRR 417: "Metástasis..."

Texto y viñeta publicada en www.portaldeandalucia.org


¿Dejaremos que gestionen las carencias los que despilfarraron la opulencia?, ¿Permitiríamos que el galeno que no dio importancia a los síntomas e incluso acrecentó la enfermedad con su mala praxis, sea ahora, cuando ya es inevitable, quien decida sobre el tratamiento?…

El agotamiento de materiales y energías fósiles nos obliga, hoy (por ayer), a cambiar nuestra forma de vida, a Decrecer, y a adaptarnos a un planeta afectado por una crisis climática y de biodiversidad irreversibles. Lo que, en mayor o menor medida, supone un Colapso de la actual civilización industrial humana, causante -a su vez- de dichas crisis. Colapso que -aunque para algunos suene a “catastrofismo paralizante y desmovilizador”- no es menos real y preocupante que los problemas de abastecimiento, las catástrofes naturales o las guerras que padecemos.
 
Más de dos siglos de opulencia energética fósil -en forma de carbón mineral, petróleo, gas y derivados con una enorme capacidad de producir fuerza de trabajo (1 barril de petróleo = 300 horas –aprox.- de trabajo humano)-, gestionada por miles de instituciones de ámbito mundial, continental, estatal, regional, y local que, con sus políticas, no han sido capaces de evitar que dicha energía haya estado al servicio exclusivo de la generación de beneficios económicos para los Consejos de Administración de las empresas capitalistas (multinacionales, bancos, fondos de inversión, etc.).
 
Un potencial energético sobrehumano desperdiciado, crematísticamente, sin pensar en las necesidades básicas de la mayoría de la creciente población mundial y, soslayando a las generaciones futuras y sus necesidades (actualmente no están garantizadas las energías fósiles necesarias para la gestión y el mantenimiento futuro de los residuos almacenados de las centrales nucleares, hoy tramposamente consideradas energías verdes).
 
Esto, en un planeta de eficaces pero frágiles equilibrios ecosistémicos, dependientes de una biodiversidad, desde hace décadas, en continua aniquilación por el capricho y avaricia del 0,1% de individuos de sólo una especie -la humana- de las 1,9 millones de especies identificadas (muchas ya extintas o en peligro de serlo) que han sido las garantes de la estabilidad ecológica y climática, hasta la rauda afectación por la acción humana en un período de tiempo ya definido como Antropoceno o Capitaloceno.
 
¿Realmente alguien puede pensar que las instituciones políticas, fundadas para estar al servicio y salvaguarda del mercado, son una opción fiable para gestionar el tan necesario Decrecimiento, en plena escasez energética y en una realidad determinada por el calentamiento global y el cambio climático? Sus gestos, sus cumbres climáticas, sus Agendas (20/30), sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), sus propuestas Green New Deal (GND), sus transiciones energéticas a renovables (macroparques eólicos y fotovoltaicos), sus economías circulares, sus ilusiones tecno-optimistas… y demás “martingalas” son mero marketing “bienqueda” y el preludio a un tardío y falso “lo hemos intentado, pero…”, previo a la implantación de formas de Ecofascismo impuestas por las clases pudientes para apropiarse de los escasos recursos y mantener su estatus y estilos de vida.
 
Y así, los estados y sus instituciones, principalmente garantizarán –represivamente- su “orden público” y, según las emergencias o la conflictividad social lo requieran, gestionarán las carencias en forma de racionamientos y exiguas ayudas aceptadas por una población mundial damnificada, debilitada y, sin duda, menguante por las hambrunas, las catástrofes naturales y las guerras.
Ante este –muy posible- panorama, lo mejor será para los que nos vayamos cayendo de los guindos de las clases medias, la sociedad del bienestar, la política institucional, los sistemas de protección social, la reindustrialización, el crecimiento sostenible… y demás conceptos de obsolescencia predecible, es que vayamos cuestionándonos toda la propaganda que nos llega por los medios de “desinformación” públicos y privados… y empecemos –sin tapujos- a hablar e imaginar colectivamente, con nuestra gente cercana, sobre cómo organizarnos en pequeñas comunidades de supervivencia, y cómo autogestionarnos nuestras propias estrategias de Decrecimiento, de apoyo mutuo, de simplificación, descomplejización y de destecnologización de la vida y el trabajo… Eso sí, cuidándonos y defendiéndonos de los que, desde anteayer y, desde propuestas erróneamente posibilistas -algunas, también, desde organizaciones ecologistas y de izquierda- apuestan por transformar y mantener un sistema económico y régimen político, que aún hoy, con la que está cayendo -y desde “históricos gobiernos progresistas”- desoyen, detienen y acusan de atentado a científicos que alertan de la extrema situación planetaria o, condenan a cárcel a quienes repueblan pueblos abandonados con modelos comunitarios y “botijeros”, al margen del mercado, del PIB y otros crueles inventos.
 
Sin la menor duda, y para poder tener alguna esperanza, hoy toca ser clara y contundentemente colapsista, decrecentista y catastrofista, ante tal metástasis por capitalismo terminal.
 
Gruñido GRRR

 

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