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lunes, 27 de julio de 2026

"La marabunta turística..."

El pasado 23 de julio de 2026 fue el día con más vuelos comerciales de la historia, un total de 153.359 vuelos (según Flight Radar), un récord más para el aumento de beneficios del sector y para el calentamiento global, con todas sus consecuencias... 

De nativos a oriundos y a metecos... todos turistas.

Mientras tu ciudad desaparece pues cada día recuerda menos a sí misma; las ciudades -en plural- se parecen más entre ellas, permitiéndonos a los turistas sentirnos como en casa y forzándonos a los lugareños a vivir como visitantes.

Turismo, esa adicción consumista de masas que miran monumentos a través de las pantallas de sus móviles, consumen en las mismas franquicias que hay en su ciudad, duermen en casas dónde antes vivían nativos y emiten toneladas de CO2 que provocan las inundaciones que sufrirán cuando vuelvan a casa...
 
Gruñido GRRR 
 
 

 

domingo, 12 de julio de 2026

646: "Quién le pone el cascabel al niño..."

 

Las altas temperaturas en el océano pacífico auguran que las consecuencias del próximo fenómeno meteorológico “el niño” apuntan a enormes alteraciones climáticas, sequías, inundaciones… No olvidemos que en el pasado provocaron extinciones.

Y ahora lo ignoramos, como a los niños humanos a los que, despreocupados, les aparcamos con un móvil y no miramos las consecuencias… 
 
Busquen y lean, por favor, a Juan Bordera y a Antonio Turiel que llevan tiempo estudiando al niño, al padre y al posible nieto del futuro. Les sorprenderá. Pero no tanto como que ni instituciones ni ningún medio de comunicación se hagan eco de las gráficas y datos difundidos.
 
Gruñido GRRR

jueves, 18 de junio de 2026

641: El “Golapso”… 2026

“Una décima de segundo, antes de que el pie del central de Costa de Marfil golpeara el balón del penalti que, si marcaba, les daría el triunfo frente a Francia en la final del mundial de México/Canadá/EEUU de 2026… las televisiones se apagaron, las radios enmudecieron, y los móviles, tablets y ordenadores se quedaron sin datos.
 
Cinco segundos después, cuando ya se desbordaba la alegría de unos aficionados sobre la frustración de otros en las gradas del Estadio de Nueva Jersey… un enorme esférico de reglamento de un diámetro casi mayor que el terreno de juego y a una velocidad de 30 km por segundo, impactó en la escuadra de la misma portería.
 
No sobrevivió nadie en 60 km a la redonda. Y las consecuencias ambientales, biológicas y sociales, de tamaño meteorito, terminarían padeciéndose a nivel mundial. El calentamiento global, que ya sufríamos, se disparó; las catástrofes naturales fueron la norma desde aquel instante; la subsistencia cotidiana de las pequeñas comunidades se convirtió en el principal sentido de la vida. El apoyo mutuo sería la única base de la supervivencia.
 
El antropoceno terminó con un colapso que, aparentemente, no parecería civilizatorio. Salimos adelante, no dejamos de mirar arriba y aprendimos a vivir sin saber si un equipo africano ganó la que sería la última copa del mundo.”
 
Gruñido GRRR
 

miércoles, 1 de abril de 2026

623: "Metástasis..."

 

Y llegó la guerra por los recursos, un síntoma más de la metástasis sistémica que nos lleva a un punto de no-retorno ante un colapso económico y civilizatorio cada vez más cercano.

Y cuando los estados y sus instituciones sólo traten de garantizar -represivamente- su orden público y el racionamiento de la escasez… nos tocará a la gente -en forma de comunidades organizadas-, dar un paso al frente y actuar para permitirnos un futuro viable en la maltrecha biosfera que aún nos acoge.
 
Y preparémonos, desde ayer.
 
¿O dejaremos que, quienes despilfarraron los recursos durante décadas de ilusoria opulencia material y energética, aún a sabiendas de su finitud y consecuencias para la salud planetaria, sean quienes gestionen las ya evidentes e ineludibles carencias, manteniendo este sinsentido para su exclusivo beneficio y estatus? 
 
Gruñido GRRR

miércoles, 18 de marzo de 2026

"La Era de Capitaloceno... el juego final"

Las reglas de "La Era del Capitaloceno", el juego final:

El objetivo del juego -de única partida- es el rápido crecimiento continuo del valor de cada ficha. Para conseguirlo, éstas se irán apropiando de trozos del tablero para quemarlos y obtener así más créditos de crecimiento. La ficha que lo consigue crece en tamaño y ocupa más tablero. La ficha que no lo consigue deja de jugar y pasa a formar parte del dado -también creciente en tamaño y valor- de los vencedores.

La partida acaba cuando no hay más tablero que quemar o cuando los dados decidan decrecer su valor y sólo restar puntos, acabando así con un sinsentido de juego.

Para bien o para mal, el llamado Capitaloceno será la era geológica más corta de la historia del planeta.

Gruñido GRRR

jueves, 5 de febrero de 2026

“Diagnosis del zapatillazo…”

  

“Diagnosis del zapatillazo…”
 
Hoy son lluvias torrenciales y vientos devastadores. Mañana granizo y heladas no recordadas. Pasado mañana será, otra vez, sequía persistente y temperatura del aire asfixiante. Y así, llegamos a padecer fenómenos meteorológicos extremos desconocidos hasta ahora en nuestras latitudes.
 
¿Qué le pasó al clima? ¿Por qué las estaciones aparecen y desaparecen en cuestión de días? Pareciera que la tierra sufre una fiebre galopante -con imprevistos picos de temperaturas extremas, altas y bajas, en poco espacio de tiempo- que, como a nosotros, lo mismo le hace temblar de frío que, de pronto, languidecer acalorada…
 
El termómetro no engaña. Siguen los récords de temperaturas del calentamiento global de la superficie planetaria, superando ya en +1,5 grados de media anual, por encima del nivel preindustrial de mediados del siglo XIX. Como a los humanos, tan poca subida de temperatura, nos indica enfermedad y produce malestar. Esta temperatura creciente provoca una inestabilidad y clima extremo que, hoy, amenaza la sostenibilidad de nuestras formas de vida. 
 
Hace más de 50 años que un informe científico -vilipendiado y olvidado- diagnosticaba los males que hoy sufrimos, aconsejándonos cambiar de hábitos económicos, de producción y consumo, o las consecuencias serían irreversibles. 
 
Parece que sólo queda tiempo para no empeorar. Esto es, para parar, pedir disculpas y actuar, dándole una oportunidad a la biosfera y a las generaciones futuras… ¿Quién lo impide?
 
Gruñido GRRR

martes, 30 de diciembre de 2025

604: "Gráfica resumen de 2025..."

Gruñido en forma de gráfica por Gruñido GRRR, pero...
Para un análisis-resumen certero de lo ocurrido en 2025 lean:
https://crashoil.blogspot.com/2025/12/the-oil-crash-ano-20.html
Para un análisis-predicción fundamentado de lo por venir en 2026 lean:
https://crashoil.blogspot.com/2025/12/predicciones-para-2026.html
Lean a Antonio Turiel…

jueves, 21 de agosto de 2025

581: "No mires abajo"



“No mires ni arriba, ni abajo, sino a otro lado.”
 
El calentamiento global y el cambio climático no existen si no hay datos que lo demuestren. Y para eliminar las evidencias qué mejor que dejar de mirar… Y entonces, para qué financiar a científicos que sólo elucubran…¿?
 
Este es el panorama del S. XXI… el auge de la “despistemología” del desconocimiento, desde el paradigma de lo que no se ve, no existe.
 
La NASA abandonará sus programas de observación terrestre. Empiezan este año eliminando los satélites que miden los niveles de CO2 atmosféricos. 
 
Y a mentir grotescamente y sin controversias: “el impacto del CO2 es muy pequeño y el de las emisiones de los EE.UU. en particular es indetectable”, que es lo que viene a decir el informe del Departamento de la Energía de EEUU publicado en estos días.
 
En Europa parece que se reducirán los programas de observación terrestre en beneficio de los programas de “seguridad y defensa”… 
 
Y en España, en pleno auge de problemas ambientales como los macro incendios, todo apunta a que se va a reducir presupuestos de investigación científica que no estén enfocados, “dualmente”, con tecnología y aplicaciones que tengan carácter tanto civil como militar. Para poder justificar, también así, el gasto del 2,1% del PIB en defensa y armamento. 
 
Cuestión de prioridades.
 

martes, 22 de abril de 2025

"Metástasis"

 "Metástasis"

(A propósito del Día Internacional de la Madre Tierra o Día Mundial de la Salud Ambiental o...).
 
¿Dejaremos que gestionen las carencias los que despilfarraron la opulencia?, ¿Permitiríamos que el galeno que no dio importancia a los síntomas e incluso acrecentó la enfermedad con su mala praxis, sea ahora, cuando ya es inevitable, quien decida sobre el tratamiento?…
 
El agotamiento de materiales y energías fósiles nos obliga, hoy (por ayer), a cambiar nuestra forma de vida, a Decrecer, y a adaptarnos a un planeta afectado por una crisis climática, ambiental y de biodiversidad irreversibles. Lo que, en mayor o menor medida, supone un Colapso de la actual civilización industrial humana, causante -a su vez- de dichas crisis. Colapso que -aunque para algunos suene a “catastrofismo paralizante y desmovilizador”- no es menos real y preocupante que los problemas de abastecimiento, las catástrofes naturales o las guerras que padecemos.
 
Más de dos siglos de opulencia energética fósil en forma de carbón mineral, petróleo, gas y derivados con una enorme capacidad de producir fuerza de trabajo (1 barril de petróleo = 39000 horas -aprox.- de trabajo humano, Nathan J. Hagens). Opulencia energética gestionada por miles de instituciones de ámbito mundial, continental, estatal, regional, y local que, con sus políticas, no han sido capaces de evitar que dicha energía haya estado al servicio exclusivo de la generación de beneficios económicos para los Consejos de Administración de las empresas capitalistas (multinacionales, bancos, fondos de inversión, etc.).
 
Un potencial energético sobrehumano desperdiciado, crematísticamente, sin pensar en las necesidades básicas de la mayoría de la creciente población mundial y, soslayando a las generaciones futuras y sus necesidades (actualmente no están garantizadas las energías fósiles necesarias para la gestión y el mantenimiento futuro de los residuos almacenados de las centrales nucleares, hoy tramposamente consideradas energías verdes).
 
Esto, en un planeta de eficaces pero frágiles equilibrios ecosistémicos, dependientes de una biodiversidad, desde hace décadas en continua aniquilación por el capricho y avaricia del 0,01% de individuos de sólo una especie -la humana- de las 1,9 millones de especies identificadas (muchas recientemente extintas o en peligro de serlo) que han sido las garantes de la estabilidad ecológica y climática, hasta la rauda afectación por la acción humana en un período de tiempo ya definido como Antropoceno o Capitaloceno, en cualquier caso, ignominiosamente obsceno.
 
¿Realmente alguien puede pensar que las Instituciones Políticas, fundadas para estar al servicio y salvaguarda de los Mercados, son una opción fiable para gestionar el tan necesario Decrecimiento, en plena escasez energética y en una realidad determinada por una Crisis Ambiental en la que vamos superando los umbrales de seguridad de unos límites planetarios que garanticen un entorno vital seguro para la supervivencia de la especie humana? Estas Instituciones y sus discursos, sus gestos, sus cumbres climáticas, sus Agendas (20/30), sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), sus propuestas Green New Deal (GND), sus transiciones energéticas a renovables, sus economías circulares, sus ilusiones tecno-optimistas… y demás “martingalas” son mero marketing “bienqueda” y el preludio a un tardío y falso “lo hemos intentado, pero…”, previo a la implantación de formas de Ecofascismo impuestas por las clases pudientes para apropiarse de los escasos recursos y mantener su estatus y estilos de vida.
 
Y así, los estados y sus instituciones principalmente garantizarán –represivamente- su “orden público” y, según las emergencias o la conflictividad social lo requieran, gestionarán las carencias en forma de racionamientos y exiguas ayudas aceptadas por una población mundial damnificada, debilitada y, sin duda, menguante por las hambrunas, las catástrofes naturales y las guerras.
 
Ante este –muy posible- panorama, lo mejor será -para las que nos vayamos cayendo de los guindos de las clases medias, de la sociedad del bienestar, de la política institucional delegativa, de los sistemas de protección social, de la reindustrialización, del crecimiento sostenible… y demás conceptos de obsolescencia predecible- que vayamos cuestionándonos toda la propaganda que nos llega por los medios de “desinformación” públicos y privados… y empecemos, sin tapujos, a hablar e imaginar colectivamente, con nuestra gente cercana, sobre cómo organizarnos en comunidades de supervivencia, y cómo autogestionarnos nuestras propias estrategias de decrecimiento, de apoyo mutuo, de simplificación, descomplejización y de destecnologización de la vida y el trabajo… 
 
Eso sí, cuidándonos y defendiéndonos de los que, desde anteayer y, desde propuestas erróneamente posibilistas -algunas, también, desde organizaciones ecologistas y de izquierda- apuestan por transformar y mantener a un sistema económico y a su régimen político, que aún hoy, con la que está cayendo -y desde “históricos gobiernos progresistas”- desoyen, detienen y acusan de atentado a científicos que alertan de la extrema situación planetaria o, condenan a cárcel a quienes repueblan pueblos abandonados con modelos comunitarios y “botijeros”, al margen del mercado, del PIB y otros crueles inventos.
 
Sin la menor duda, y para poder tener alguna esperanza, hoy toca ser clara y contundentemente colapsista, decrecentista y, si me apuran, catastrofista ante tal metástasis por capitalismo terminal.
 
Carlos Taibo en su “Breviario de Ecología Libertaria” (2024) indica, con acierto, que a la hora de comunicar sobre todo esto “…es preferible hablar con claridad, sin ocultamientos”; señalando, a su vez, la necesidad de reflexionar “seria y puntillosamente” sobre cómo hacerlo, “con el propósito de generar una reacción positiva y escapar al ascendiente de la resignación y el miedo.” Insiste en que “Al respecto hay que hablar con calma (…) e intentando comprender las reticencias y los recelos.” 
 
Ojalá mi “ecoansiedad” me lo permitiera.
 
Gruñido GRRR

miércoles, 6 de noviembre de 2024

523: "Dana! Que no lo ven!..."

 

Capitalismo, negocio, crecimiento económico, individualismo, cultura de movilidad individual, coche, emisiones de CO2, calentamiento global, cambio climático, clima extremo, catástrofes naturales...

Dana! Que no lo ven!...

lunes, 22 de julio de 2024

"Extra-activismo..."

Viñeta publicada en https://kaosenlared.net/barricada-grafica/ en el Día Mundial Contra la Minería a Cielo Abierto

sábado, 23 de marzo de 2024

"¿La bolsa o la vida?"

  

"¿La bolsa o la vida?"
A propósito del #DíaMundialDelAgua
 
El agua, bien común único e irreemplazable, imprescindible y necesario elemento tangible para generar y mantener la vida, es desde 2020, un nuevo valor que cotizará –seguro que al alza- en las más importantes bolsas de valores.
 
El agua, el bien básico escaso con mayor valor de uso del planeta, imprescindible para el paso de la química a la biología, insustituible para el sostenimiento de la vida de todas las especies del planeta y necesaria para ejercer la mayoría de las acciones productivas y reproductivas de la especie humana… deja de ser, exclusivamente, un bien cuyo uso universal debe ser garantizado colectivamente para vivir, hidratar, beber, cocinar, limpiar, regar… para convertirse también, peligrosamente, en un bien con valor de cambio especulativo para hacer negocio –dinero- con su compra venta a futuros; esto es, susceptible de manipular su escasez para aumentar su precio y por tanto las ganancias de sus especuladores, poniendo así en peligro tanto ecosistemas como el suministro básico a la población (recuerden las hambrunas producidas por las subidas de los precios de productos alimentarios básicos en los mercados de valores).
 
Todo bien básico con un alto valor de uso para la vida que no pueda ser sustituido por otro bien con similar valor de uso alternativo, no tiene valor de cambio real. Es evidente en el caso del agua, porque esta no tiene sustituta de uso. Un pimiento tiene valor de cambio cuando realizamos un trueque por un tomate; pues cada uno es, para el otro, una opción con valor de uso alternativo al ser ambos comestibles. Pero, ¿con qué regamos si vendemos toda el agua que tenemos?
El agua no tiene valor de cambio real, solo especulativo; por lo que no debe permitirse cercarla (privatizarla), ni acumularla (acapararla) para especular con ella. La manera de hacerlo es impedir su propiedad privada. ¿Quién es el dueño del calor del sol, del aire, del subsuelo, del centro de la tierra, del viento, de las nubes… del agua?
 
Me pregunto si los mayores cercamientos (privatizaciones) de tierras que darían paso al desarrollo del capitalismo se produjeron en tiempos en los que la población no pudiera movilizarse y reaccionar, por algún tipo de razones sobrevenidas del tipo de guerras, hambrunas, epidemias, pandemias…
 
Alguien recordaba que después de las guerras por las energías fósiles vendrían las guerras por el agua. Para evitarlas, la primera batalla es ciudadana y comunitaria, para impedir su privatización y su cotización en bolsa.
 
Gruñido GRRR

 

"Suciedad de Consumo..."


A propósito del Día Internacional de los Bosques...


miércoles, 24 de enero de 2024

490: Al buen tiempo mala cara...

Siguen los récords de temperaturas del calentamiento global superando ya en +1,5 grados de media, por encima del nivel preindustrial. Con imprevistos picos de temperaturas extremas, altas y bajas, en poco lapso de tiempo… Inestabilidad, sequía generalizada, lluvias torrenciales… clima extremo que amenaza la sostenibilidad y la vida.
Pero a las altas temperaturas y a la falta de lluvia las seguimos viviendo como “buen tiempo”…
Pues eso, todo normal, todo bien.
Viñeta publicada en Barricada Gráfica de Kaosenlared.net

 

 

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