Tras cuatro meses de conflicto -en su intento (sin el éxito de Venezuela) de robo de las reservas de petróleo iraní y del fallido control del estrecho de Ormuz y del total de la producción energética del Golfo Pérsico- llega la capitulación Estadounidense en forma de armisticio o alto el fuego con Irán antes de que se acaben las reservas mundiales (previstas para finales de junio) que provocarían una crisis mundial de magnitudes previsiblemente desestabilizadoras para la economía y mercados mundiales…
Las condiciones del acuerdo se recogen en un Memorándum de Entendimiento -previo a un futuro Tratado de Paz a firmar en 60 días- que ya incluye desde la firma del 17 de junio: “el cese inmediato de las operaciones militares estadounidenses y de sus aliados en todos los frentes, incluyendo el Líbano,… el levantamiento del bloqueo naval estadounidense,… permitir el paso gratuito de buques durante 60 días mientras Irán y el Sultanato de Omán definen la futura administración del estrecho de Ormuz (peaje)…, el levantamiento de sanciones a Irán por parte de EEUU, de sus aliados y del Consejo de Seguridad de la ONU… el pago, por parte de EEUU, de 300.000 millones de dólares para la reconstrucción de Irán… la devolución a Irán de los fondos y activos congelados por EEUU…, la emisión por parte de EEUU de exenciones para la exportación de crudo, petróleo y derivados iraníes…,” y a cambio de todo lo anterior, Irán se compromete “a no desarrollar armas nucleares”, que era por lo que EEUU inició este conflicto, no?
Más que un documento previo a la firma definitiva de un Tratado de Paz, parece una rendición estadounidense antes del caos económico mundial y, con toda seguridad, una tregua para tomar fuerzas -en forma de almacenamiento de energía y reservas- antes de volver a su intento del control absoluto en la guerra mundial existente por los muy escasos recursos energéticos y de materiales, cuya producción, extracción y acaparamiento inicia ya una carrera veloz por el control de las materias primas fundamentales que sitúe a cada cual en el muy próximo mapa mundial de la escasez.
Por lo demás, otro verano más para quemar la energía fósil, no ya de nuestros nietos, sino de nuestros hijos.
Gruñido GRRR

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