Recuerdo de chiquillo que cuando en el vecindario pasaba algo de lo
que había, sí o sí, que hablar, las personas mayores -sobre todo las
mujeres- se reunían en el portal del bloque. Y allí se hablaba de lo
ocurrido y de lo que vendría por ocurrir. De dónde venía el asunto, a
causa de qué y desde cuándo. Y sobre aquellas gastadas lozas de lo
común, se analizaba a fondo la cuestión, todos sus pros y sus contras,
sus porqués y sus “porqueno”.
Y entonces hablaba la que sabía de largo sobre esos asuntos, y la que
ya los había vivido en carnes propias de una conocida, y la abuela que
lo había visto ya tantas veces y de tantas maneras… Y en corros se
desmenuzaban todas las posibles cosas que se podrían haber hecho y que
se deberían haber hecho y, todas aquellas que aún se podrían hacer.
“¿Y entonces?” Interpelaba en voz alta alguna vecina a la bulliciosa
asamblea. Y entonces era cuando se decidía si era necesario que como
comunidad hubiera que hacer algo. Y se acordaba el qué. Y quiénes se
encargaban de qué y pa’ cuándo. Y en unión, se cumplía con lo acordado y
luego, cuando fuera lo que fuese y pasase lo que pasara, se repartían
por igual las lágrimas del vecindario ya fueran éstas de dolor o de
alegría. Y las criaturas, según interpretábamos los semblantes de los
mayores, o nos agarrábamos con pena al delantal más a mano o saltábamos
de júbilo sin saber qué había pasado; pero sabiendo lo que allí pasaba
de principios a fin.
Hoy, más que siempre, necesitamos vernos en el portal para tratar de
entender lo que pasa en esta comunidad y para así entender, también, lo
que le pasa al resto de los pueblos y a la humanidad…
Y entonces www.portaldeandalucia.org
Gruñido GRRR