Nos recuerda Carlos Taibo en su libro “Crítica de la razón progresista: para explicar la disidencia” la interpretación de la vieja reivindicación anarquista de la “propaganda por el hecho” como la “honrosa tarea de intentar llevar a la práctica en la realidad económica y social nuestras ideas, demostrando que es posible hacer las cosas de otra manera” de cara a la construcción de la sociedad futura.
En frente, el cortoplacismo imperante actual que “invoca el temor a que llegue la derecha” argumentado por los gobernantes progresistas, buscando la movilización general exclusivamente en cada cita electoral.
Rescata oportuno -ante el desmovilizador ritual del voto y de la delegación- la acertada reflexión del pensador anarquista Ricardo Mella que, hace un siglo, vino a decir que “siendo respetable votar y siéndolo también abstenerse, lo que realmente importa es determinar qué hacemos los restantes días del año.”
Más que recomendable lectura sobre las muchas sinrazones que rodean al concepto de progreso.
Gruñido GRRR

No hay comentarios:
Publicar un comentario